El sacerdote jesuita Javier Giraldo Moreno (1944-2026), considerado una de las figuras más influyentes en la defensa de los derechos humanos en Colombia, falleció este martes en Bogotá a los 82 años, luego de permanecer hospitalizado en estado crítico desde el 17 de agosto por la caída que sufrió en su domicilio.
Con la muerte del padre Javier Giraldo, Colombia pierde a uno de los investigadores más rigurosos y comprometidos que ha tenido la defensa de los derechos humanos en las últimas décadas. Su nombre quedó indisolublemente ligado al acompañamiento de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, un proceso de resistencia civil no violenta al que se dedicó desde 1997 y que sufrió el asesinato de varios de sus líderes, entre ellos la masacre de 2005 en la que murió Luis Eduardo Guerra junto a miembros de su familia.
Fundador en 1988 de la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz, Giraldo desarrolló un método propio de investigación y documentación de crímenes que se convirtió en referencia obligada para entender el fenómeno paramilitar en el país. Ese trabajo quedó plasmado en libros como El paramilitarismo en Colombia: su origen, sus estructuras, su impunidad y en la publicación, junto al entonces senador Iván Cepeda, de una investigación sobre el paramilitar Víctor Carranza.
Su labor no estuvo exenta de riesgos. El padre Giraldo recibió amenazas de muerte en repetidas ocasiones a lo largo de su vida, incluyendo grafitis con sentencias en su contra que aparecieron en las calles de Bogotá. Pese a ello, nunca abandonó su compromiso con las víctimas del conflicto armado ni su denuncia sistemática de la impunidad.
Reconocido en 1997 con el Premio John Humphrey a la Libertad, Giraldo también sostuvo posiciones firmes frente al papel de las multinacionales en el conflicto, a las que señaló como socias activas y no meras víctimas del despojo de tierras y la persecución de sindicalistas y campesinos. Su archivo de investigación, reunido en el sitio Desde los Márgenes, seguirá siendo consultado como una de las fuentes más completas sobre la violencia paramilitar en Colombia.
La comunidad jesuita, organizaciones de derechos humanos y figuras políticas colombianas han comenzado a expresar sus condolencias, recordando a Giraldo como un hombre que dedicó su vida entera a nombrar a las víctimas y a exigir verdad y justicia en un país marcado por el conflicto armado.
¿Quién era y por qué fue importante:
Javier Giraldo Moreno (1944) fue un sacerdote jesuita colombiano, licenciado en Filosofía y magíster en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana, con estudios de especialización en París.
Influenciado por el pensamiento de Camilo Torres Restrepo, orientó su vocación sacerdotal hacia la defensa de los sectores más vulnerables desde sus primeros años como cura en barrios populares de Bogotá. Fue investigador del CINEP y secretario para América Latina del Tribunal Permanente de los Pueblos durante la sesión sobre impunidad y crímenes contra la humanidad.
Su legado más perdurable fue haber convertido la investigación de derechos humanos en Colombia en un ejercicio metódico y verificable, que permitió documentar con rigor la magnitud del exterminio paramilitar y sirvió de base a procesos judiciales y debates políticos, entre ellos los que se dieron en el Congreso sobre la llamada "parapolítica".

Publicar un comentario